CEB&E
El Clúster CEB&E promueve la eficiencia energética, el desarrollo de proyectos de I+D, la formación de profesionales y la sensibilización social como medios para alcanzar sus objetivos.
Actualmente el Clúster y sus empresas asociadas están impulsando proyectos en diferentes localizaciones del Valle Medio del Ebro, para lo cual se han formalizado acuerdos estratégicos con instituciones y tecnólogos líderes en sus respectivas áreas.
Estamos dispuestos a valorar propuestas de colaboración para participar en proyectos y acciones en el entorno de las biomasas energéticas. También podemos asesorarles en materia de ahorro y eficiencia energética en edificios e instalaciones industriales.
BIOMASA & ENERGÍA
¿ Qué son las biomasas ?
La biomasa ha sido la fuente de energía más importante desde la antigüedad hasta la revolución industrial. La biomasa incluye todas las sustancias orgánicas renovables de origen tanto animal como vegetal.
La energía de la biomasa proviene de la energía interna que almacenan los seres vivos. En primer lugar, los vegetales al realizar la fotosíntesis, utilizan la energía del sol para formar sustancias y materiales orgánicos. Después, los animales incorporan y transforman esa energía al alimentarse de las plantas. Los productos de dicha transformación, que se consideran residuos, pueden ser utilizados como recurso energético.
El diccionario de la Real Academia Española, define la biomasa como: materia total de los seres que viven en un lugar determinado, expresada en peso por unidad de área o de volumen. La Directiva 2003/30/CE, Fomento del Uso de los Biocarburantes u otros combustibles renovables en el transporte, la define como: "La fracción biodegradable de los productos, desechos y residuos procedentes de la agricultura (incluidas las sustancias de origen vegetal y de origen animal), de la silvicultura y de las industrias conexas, así como la fracción biodegradable de los residuos industriales y municipales".
La principal clasificación de la biomasa se obtiene a partir de su origen como subproducto o no, de la actividad humana.
La biomasa así entendida se puede clasificar en tres grandes grupos según su origen:
• Biomasa natural: la que se genera en ecosistemas sin intervención humana (bosques, matorrales, etc.).
• Biomasa cultivada: cultivos energéticos, plantaciones arbóreas, etc.
• Biomasa residual: la que se obtiene como resultado de actividades agrícolas, ganaderas y forestales, así como de las industrias agroalimentarias y transformación de la madera. En este grupo también se incluyen los efluentes ganaderos, aguas residuales y lodos de depuradora.
De forma somera, los orígenes principales de la Biomasa susceptible de aprovechamiento son los siguientes:
• Residuos forestales. Son residuos generados en los bosques y se pueden clasificar en:
-Residuos de tratamientos silvícolas (obtenidos en las operaciones de mantenimiento y limpieza del bosque y del monte, así como de la explotación de industria maderera en los propios bosques) y
-Residuos de corta de pies maderables: generados en la limpieza forestal (poda), constituyen cerca de la tercera parte del árbol. Sólo tienen aplicación energética en la actualidad.
• Residuos de la industria de la madera. Hacen referencia a los residuos que se originan en la industria de transformación de la madera y papelera. Los principales sectores generadores de residuos son los siguientes:
-Aserraderos o industrias de primera transformación de la madera: sus principales residuos son serrines, recortes, astillas y cortezas.
-Fabricación de productos elaborados de la madera: sus residuos más comunes son los serrines, recortes, polvo de lijado, etc. Son utilizados como materias primas o como combustible en las propias instalaciones.
-Fabricación de productos de corcho: la fabricación de tapones es el subsector que más residuos genera. Dichos residuos se reutilizan para aglomerados, forros y aislantes. El principal desecho es el polvo de corcho.
-Fabricación de pasta de papel: los principales desechos de la industria papelera son cortezas, serrines y lejías negras o aguas del proceso de producción.
Almacenamiento y nuevos materiales en las energías renovables
• Residuos agrícolas. Se generan como restos de cosechas.
Se dividen en los siguientes tipos:
-- Podas de cultivos leñosos, de carácter estacional: se obtienen de viñedos, olivos y árboles frutales.
-- Residuos de cultivos herbáceos, de carácter estacional: incluyen las partes no aprovechables de los cultivos como pajas de todo tipo de cereales, además de los residuos de cultivos para la industria como algodón, tabaco, remolacha, etc.
• Cultivos Energéticos. Son aquellos cultivos realizados tanto en terrenos agrícolas como forestales y que están dedicados a la producción de biomasa con fines no alimentarios y que se llevan a cabo con el único objetivo de su valorización energética.
No son cultivos específicos, por lo que se puede aumentar la variedad de las especies, mejorando el ecosistema agrario. Deberán cumplir ciertas condiciones, diferenciadas de las de los cultivos alimentarios, entre las que se pueden señalar las dos siguientes:
-- Deben ofrecer un balance energético positivo, es decir, un alto rendimiento en biomasa cosechable, con un mínimo gasto energético en su obtención.
-- Debe aprovecharse toda la biomasa recolectable, no sólo semillas, frutos o tubérculos.
Los cultivos energéticos se pueden clasificar en:
-- Tradicionales: los que el hombre viene utilizando desde hace tiempo para alimentación y obtención de materias primas de interés industrial (la caña de azúcar, trigo, cebada, maíz, sorgo dulce, remolacha, mandioca, patata, pataca, boniato y batata, nabo, aguacate, girasol, arroz, etc.).
-- Cultivos poco frecuentes. Se trata, en general, de especies silvestres no aptas para fines alimentarios o industriales, como pueden ser el cardo (combustible sólido), la pataca (combustible sólido), las chumberas (fermentación alcohólica) y helechos (para digestión anaerobia).
-- Cultivos acuáticos: algas. Entre las especies explotadas en "granjas marinas" se encuentran Macrocystis, Nerocystis y Alaria que se utilizan una vez secas. También existen cultivos de algas unicelulares, de los géneros Chlorella, Scenedesmus y Spirulina, utilizadas para alimentación (50% de la materia seca es proteína, resto para energía).
-- Cultivos para biocombustibles líquidos. Existen dos grupos de biocarburantes comerciales.
El primero es el bioetanol y su derivado el Etil Terc-Butil Eter (ETBE), que se
emplean como sustitutivo o aditivo de la gasolina. El segundo grupo lo componen los ésteres metílicos de aceites vegetales (colza, soja, girasol...) como sustitutivos del gasóleo (biodiesel). Se obtienen por reacción del aceite con metanol, en presencia de un catalizador.
• Excedentes agrícolas. A medida que se tecnifica la agricultura, resultan excesos de producción en algunos cultivos. Entre las formas de aprovechamiento están la combustión directa y la obtención de biocombustibles líquidos.
• Residuos ganaderos. Pueden ser de dos tipos principales:
-- Sólidos o estiércol: están formados por mezcla de deyecciones y camas de ganado. Las ganaderías bovinas y ovinas son las principales generadoras de estiércol aunque se están empezando a considerar también la porcina y, en menor medida, la avícola, especialmente los pollos, aunque resultan problemáticos por la gallinácea, las plumas, etc.
-- Líquidos o purín: incluyen deyecciones y aguas de lavado, son típicos de las explotaciones porcinas y, en menor medida, de las de vacuno y granjas avícolas.
Al ser residuos con alto contenido en humedad, no se pueden utilizar técnicas comunes de combustión y se deberán aplicar otros tratamientos como la digestión anaerobia y el compostaje (estiércol).
• Residuos de industrias agroalimentarias. Las aguas residuales procedentes de las industrias agroalimentarias presentan elevados índices de materia orgánica biodegradable, por lo que son aptas para ser tratadas mediante procesos biológicos. Además, este tipo de industrias generan residuos, tanto animales como vegetales.
Las actividades que generan este tipo de residuos son fundamentalmente:
-- Industrias procesadoras de pescado (industria conservera, elaboración de harinas de pescado...).
-- Industrias cárnicas y mataderos.
-- Industrias azucareras, procesadoras de vegetales (pulpas de remolacha, alpechines, melazas, etc.).
-- Conserveras vegetales, industria de procesado (cáscara de arroz, almendras, nueces, etc.), almazaras e industria aceitera.
-- Industrias lácteas.
• Residuos Sólidos Urbanos (RSU). Son los residuos generados en las poblaciones y sus zonas de influencia. Para definir el mejor sistema para su tratamiento es indispensable conocer su composición. Sus principales componentes son: residuos vegetales y restos de alimentos, restos de podas de parques y jardines, papel y cartón, madera, textiles y cuero, lodos de depuradora, inertes como vidrio, metales, plásticos, tierra, residuos de construcción de pequeñas obras, etc.
Se considera biomasa a la fracción orgánica biodegradable que forma parte de los Residuos Sólidos Urbanos (Residuos Municipales). Su gestión se realiza de diferentes maneras: reciclado, compostaje, digestión anaerobia, incineración, gasificación, pirólisis y vertido controlado. Por varios motivos, son una fuente de biomasa residual aprovechable:
-- Cuenta con un servicio de recogida organizado y, en la mayoría de los casos, selectivo.
-- Es imprescindible recogerlos y tratarlos, por lo que es muy importante su valorización por el coste que supone su tratamiento y eliminación.
-- Además de biomasa contienen materiales reciclables.
-- Su producción aumenta anualmente.
El poder calorífico superior del RSU medio puede variar entre 6.300 y 9.000 kJ/kg. El rendimiento eléctrico obtenido en plantas avanzadas de incineración es de un 48%, mientras que las plantas convencionales tienen un rendimiento del 20%.
¿Cómo se transforma la biomasa en energía?
Hay varios métodos para transformar la biomasa en energía, los más utilizados son los métodos termoquímicos y los biológicos.
Métodos termoquímicos Estos métodos se basan en la utilización del calor como fuente de transformación de la biomasa. Están muy desarrollados para la biomasa seca.
Hay tres tipos de procesos que dependen de la cantidad de oxígeno presente en la transformación:
Combustión. Se somete a la biomasa a altas temperaturas con exceso de oxígeno. Es el método tradicional para la obtención de calor en entornos domésticos, para la producción de calor industrial o para la generación de energía eléctrica.
Pirólisis. Se somete a la biomasa altas temperaturas (alrededor de 500ºC) sin presencia de oxigeno. Se utiliza para producir carbón vegetal y también para obtener combustibles líquidos semejantes a los hidrocarburos.
Gasificación. Se somete a la biomasa a muy altas temperaturas en presencia de cantidades limitadas de oxígeno, las necesarias para conseguir así una combustión completa. Según se utilice aire u oxígeno puro, se obtienen dos productos distintos, en el primer caso se obtiene gasógeno o gas pobre, este gas puede utilizarse para obtener electricidad y vapor, en el segundo caso, se opera en un gasificador con oxígeno y vapor de agua y lo que se obtiene es gas de síntesis. La importancia del gas de síntesis radica en que puede ser transformado en combustible líquido.
Métodos biológicos
Se basan en la utilización de diversos tipos de microorganismos que degradan las moléculas a compuestos más simples de alta densidad energéticas. Son métodos adecuados para biomasa de alto contenido en humedad, los más conocidos son la fermentación alcohólica para producir etanol y la digestión anaerobia, para producir metano.
La digestión anaerobia de la biomasa por bacterias, se puede utilizar en explotaciones de ganadería intensiva, con la instalación de digestores o fermentadores, en donde la celulosa procedente de los excrementos animales se degrada en un gas que contiene cerca del 60% de metano
Aplicaciones energéticas
La transformación de la biomasa puede dar origen a distintas energías:
Energía térmica. Agua o aire caliente, vapor. Es la aplicación más extendida de la biomasa natural y residual. Los sistemas de combustión directa se pueden utilizar directamente para cocinar alimentos, para calefacción o secado. Además, es posible aprovechar el vapor que se desprende para producir electricidad o para procesos industriales.
Energía eléctrica. Se obtiene, sobre todo, a partir de la transformación de biomasa procedente de cultivos energéticos, de la biomasa forestal primaria y de los residuos de las industrias. En determinados procesos, el biogás resultante de la fermentación de la biomasa también se puede utilizar para la producción de electricidad. La tecnología a utilizar para conseguir energía eléctrica depende del tipo y cantidad de biomasa. Así tenemos:
Ciclo de vapor: está basado en la combustión de biomasa, a partir de la cual se genera vapor que es posteriormente expandido en una turbina.
Turbina de gas: utiliza gas de síntesis procedente de la gasificación de un recurso sólido. Si los gases de escape de la turbina se aprovechan en un ciclo de vapor se habla de un ciclo combinado.
Motor alternativo: utiliza gas de síntesis procedente de la gasificación de un recurso sólido o biogás procedente de una digestión anaerobia.
Energía mecánica. Son los biocombustibles, pueden sustituir total o parcialmente a los combustibles fósiles, permitiendo alimentar motores de gasolina con bioalcoholes y motores diesel con bioaceites. En muchos países, este tipo de combustibles son ya una realidad, por ejemplo, en Brasil ya son millones los vehículos propulsados con alcohol casi puro obtenido de la caña de azúcar.
La forma de transformar la biomasa en energía depende, fundamentalmente, del tipo de biomasa que se esté tratando y del uso que se quiera dar a esta energía. Los sistemas comerciales para utilizar biomasa residual seca se pueden clasificar en función de que estén basados en la combustión del recurso (hay gran número de calderas para biomasa en el mercado) o en su gasificación. Los sistemas comerciales para aprovechar la biomasa residual húmeda están basados en la pirólisis. Para ambos tipos de recursos, existen varias tecnologías que posibilitan la obtención de biocarburantes.
¿Cómo se mide la energía de la biomasa?
Para poder evaluar la calidad energética de las distintas fuentes de energía se establecen unas unidades basadas en el poder calorífico de cada una de ellas.
Las más utilizadas son:
kcal/kg aplicada a un combustible nos indica el número de kilocalorías que obtendríamos en la combustión de 1 kg de ese combustible.
tec: tonelada equivalente de carbón. Representa la energía liberada por la combustión de 1 tonelada de carbón (hulla).
tep: tonelada equivalente de petróleo (1 tep = 1,428 tec).
Si se trata de biomasa residual seca, las medidas hacen referencia a su poder calorífico, pero si se trata de biomasa residual húmeda o de biocarburantes, lo que se mide es el poder calorífico del recurso una vez tratado.
Carácterísticas de las energías renovables
-Una primera característica, por tanto, es que estamos hablando de fuentes inagotables.
-Una segunda característica es que el uso de estas fuentes está exento de la emisión neta de dióxido de carbono CO2, principal gas asociado al efecto invernadero
-La tercera característica es que por definición, el uso de las energías renovables es siempre local, lo que evita la creación de grandes infraestructuras asociadas al suministro de combustibles, ni al enlace las instalaciones a la red. Esto además significa que la repercusión y el supuesto beneficio será, fundamentalmente local.
-La cuarta característica es que debido a las tres anteriormente mencionadas, las energías renovables son un objetivo político tanto a nivel europeo como nacional y regional. El apoyo político a su promoción emana de la voluntad decidida de las administraciones de todos los niveles, que han articulado para ello una serie de mecanismos.
-La quinta y probablemente definitiva: debido a todo lo dicho, las energías renovables cuentan con un marco legal que reconoce sus efectos beneficiosos y que tiene como objetivo la real consecución de que su participación en la satisfacción de las necesidades energéticas sea muy importante a medio plazo. Esto hace que los proyectos de energías renovables sean rentables, sean un inversión rentable y segura, puesto que sus ingresos están garantizados. En España, la normativa que regula este tipo de proyectos se rige por el reciente Real Decreto 436/2004, de 12 de marzo por el que se establece la metodología para la actualización y sistematización del régimen jurídico y económico de la actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial.
La biomasa es una de las energías renovables más versátiles.
PUEDE SUSTITUIR A COMBUSTIBLES FÓSILES SÓLIDOS, LÍQUIDOS O GASEOSOS, PRESENTÁNDOSE COMO UNA OPCIÓN MODERNA PARA ABASTECER LOS CONSUMOS ENERGÉTICOS DE NUESTRAS CASAS, TRABAJOS, INDUSTRIAS E INCLUSO PARA LA PRODUCCIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA. ACTUALMENTE SU CONTRIBUCIÓN AL BALANCE ENERGÉTICO EN ESPAÑA ES LA MÁS IMPORTANTE ENTRE TODAS LAS RENOVABLES.
En España se utiliza biomasa obtenida de muchas y muy variadas fuentes (astillas forestales, huesos de aceituna, cáscaras de frutos secos, etc) lo que asegura un suministro continuo y abundante en cualquier punto de nuestro país. Su aprovechamiento, tanto en aplicaciones térmicas (climatización, ACS o procesos industriales) como en centrales eléctricas, tiene indudables ventajas ya que además de sustituir a cualquier energía fósil, esto se realiza dando las mismas prestaciones de confort, sencillez y calidad, y generando un ahorro económico debido al menor precio de la biomasa frente a los combustibles convencionales. En este sentido el aprovechamiento de la biomasa procedente de restos forestales, especialmente de leñas, para usos térmicos es un elemento característico de España, líder europeo en los denominados "montes leñeros" cuyo uso principal es la producción de madera para energía.
En las aplicaciones térmicas se está produciendo en España el reciente pero vigoroso crecimiento de una nueva actividad económica en el ámbito de la producción de combustibles densificados (pélet principalmente). Numerosos industriales de distintos sectores de actividad están llevando a cabo inversiones que permiten estimar que la capacidad de producción se ha multiplicado por 10 en los últimos años, pasando de 60.000 t/año en 2004 a una capacidad de producción cercana a 600.000 t/año en 2009.
Por otro lado, las aplicaciones térmicas de la biomasa cuentan con suministradores de equipos que, especialmente en el rango de la pequeña y mediana potencia, comercializan tecnologías y potencias con una presencia relevante, especialmente en las exportaciones al continente americano. Un elemento que se considera clave para seguir avanzando en la presencia de la biomasa en aplicaciones térmicas es la actuación de las sociedades de servicios energéticos (ESCOS) que aseguren un buen diseño y mantenimiento de las instalaciones, garanticen el suministro de biomasa al usuario y lo hagan de una manera competitiva con otras opciones desde un punto de vista económico.
Muchos tipos de biomasa
En cuanto a aplicaciones eléctricas, en España se utilizan tanto subproductos de la producción de papel y pasta, de las diversas industrias de transformación de la madera y de la producción de aceite como biomasa procedente de cultivos energéticos o residuos agrícolas (paja, poda de olivo) o de nuestros montes. Entre todas suman una potencia instalada superior a los 400 MW.
El marco retributivo que podría permitir un crecimiento sustancial de las aplicaciones eléctricas de la biomasa es reciente (RD 661/2007) y prácticamente ha coincidido con la crisis financiera. No obstante estos proyectos deberán movilizar nuevos potenciales de recursos en los próximos años.
Por otro lado, diversas empresas españolas vienen realizado un relevante esfuerzo en el desarrollo en tecnología de gasificación de pequeña escala, lo que ha permitido las primeras realizaciones comerciales. Las ventajas de facilidades cuantitativas de abastecimiento, elevado rendimiento energético, óptima adaptación a la cogeneración y niveles de inversión relativamente bajos (y por tanto accesibles a muchos inversores), permiten prever un futuro esperanzador
Cuatro verdades sobre las EERR (WWF)
El primer mito detectado es considerar que los impactos ambientales de las energías renovables son de la misma magnitud que los procedentes de los combustibles fósiles o de la energía nuclear, cuando las energías renovables generan muchos menos impactos que las energías convencionales.
En el terreno económico, otro mito hace referencia a que las renovables son más caras y que no nos las podemos permitir en tiempos de crisis. Sin embargo, mientras que el precio de los combustibles fósiles seguirá en aumento, los de las renovables tenderán a la baja. También se afirma, de forma errónea, que son las culpables de la subida de la tarifa eléctrica o que están subvencionadas, pero la realidad es que si se analizan los costes ocultos de las convencionales, las renovables resultarían más económicas.
Otro mito frecuente es la imposibilidad de que toda la energía proceda de fuentes renovables, ya que siempre se necesitarán combustibles fósiles (gas, carbón y petróleo) y la nuclear. Esto es falso porque la diversidad de tecnologías renovables, el almacenamiento de energía, así como las interconexiones eléctricas hacen posible un futuro 100% renovable.
El último mito desmontado por Renuévate se centra en que estas energías no garantizan el suministro eléctrico. Por el contrario, el carácter autóctono de las renovables salvaguarda la independencia energética y la seguridad de suministro.
Las renovables son la mejor herramienta para combatir el cambio climático y conservar la biodiversidad. En consecuencia, lo realmente caro es no actuar frente a este grave problema, ya que con estas energías la sociedad gana en empleo, competitividad e innovación para las generaciones futuras.
La cogeneración
La cogeneración consiste en la producción conjunta de energía térmica y eléctrica. Se basa en el aprovechamiento de los calores residuales de los sistemas de producción de electricidad.
Es interesante en instalaciones en donde tanto el consumo térmico como el eléctrico es elevado.
¿Cuánta energía proporciona la biomasa?
Aproximadamente:
1 kilogramo de biomasa proporciona 3.500 kilocalorías.
1 litro de gasolina proporciona 10.000 kilocalorías.
Es decir, se necesitan 3 kg de biomasa para obtener la misma cantidad de energía que nos proporciona un litro de gasolina, o lo que es lo mismo, cuando desperdiciamos 3 kg de biomasa estamos desaprovechando el equivalente a un litro de gasolina.
Unidades y equivalencias energéticas
Definiciones de las unidades
Julio. El julio (J) es la unidad del Sistema Internacional para energía y trabajo. Se define como el trabajo realizado por la fuerza de 1 newton en un desplazamiento de 1 metro y toma su nombre en honor al físico James Prescott Joule.
El julio también es igual a 1 vatio por segundo, por lo que eléctricamente es el trabajo realizado por una diferencia de potencial de 1 voltio y con una intensidad de 1 amperio durante un tiempo de 1 segundo.
Caloría. Una caloría es una unidad de energía del Sistema técnico. Es la cantidad de energía necesaria para elevar la temperatura de un gramo de agua de 14,5 a 15,5 grados centígrados.
Kilovatio-hora. El kilovatio hora, abreviado kWh, es una unidad de energía. Equivale a la energía desarrollada por una potencia de un kilovatio (kW) durante una hora, equivalente a 3,6 millones de julios.
Tonelada equivalente de petróleo (tep). La tonelada equivalente de petróleo es una unidad de energía. Su valor equivale a la energía que hay en una tonelada petróleo y, como puede variar según la composición de este, se ha tomado un valor convencional de: 41.840.000.000 julios = 11.622 kWh.
Termia (th). La termia es una unidad de energía, equivalente a 1 millón de calorías. Se usa en el suministro de gas natural para calcular las facturas. Como el gas suministrado tiene un poder calorífico algo variable, el cobro se hace sobre termias en vez de sobre m³.
British Thermal Unit (Btu). Un Btu es la cantidad de calor requerido para aumentar la temperatura de una libra de agua por un grado Fahrenheit.
Poligeneración
Definición
El término "poligeneración" es comúnmente usado para generalizar la idea de "cogeneración" como uso eficiente de la energía primaria en la producción combinada de electricidad y calor útil. Por tanto, puede definirse un proceso integrado con la obtención de más de dos productos energéticos a partir de uno o más recursos naturales, tal y como puede verse en la figura.
En el sentido más amplio, puede definirse la poligeneración como la producción integrada de varios outputs energéticos a partir de varios inputs energéticos primarios. Sin embargo, desde el punto de vista de la UE, aunque no existe una Directiva propia de poligeneración y si lo hay de promoción de la cogeneración (2004/8/EC), hay distinciones claras entre ambas, teniendo en cuenta el interés de la UE de promocionar esquemas de poligeneración en las iniciativas CONCERTO (ciudades sostenibles), centradas en su eficiencia energética, aporte de EERR y monitorización de los resultados.
Las diferencias son éstas:
La definición del término "proceso" debe ampliarse a la de múltiples procesos sucesivos, en los que por ejemplo el producto o sub-producto de un proceso es la entrada de otro. En la guía CONCERTO, la sucesión de procesos termodinámicos constituye un "sistema de suministro energético" que debe ser entendido en el sentido amplio de la palabra.
Si la cogeneración se refiere a energía mecánica, eléctrica y térmica claramente, en poligeneración la idea puede ampliarse a la producción de combustibles y materiales. Por ejemplo, la producción de gas de síntesis a partir de biomasa se considera un producto energético a contabilizar.
En el contexto de CONCERTO, el término poligeneración en la guía de la DG-TREN, se refiere a un sistema de suministro energético, que aporta más de un tipo de energía al usuario final, por lo tanto la poligeneracion puede incluir calor y electricidad (CHP) y/o calefacción de distrito, preferiblemente a partir de EERR.
Los incendios forestales
En el sur de Europa, los incendios forestales amenazan gravemente su sostenibilidad. Durante el año 2005 sólo en Portugal ardieron cerca de 250.000 ha y en el conjunto de los países del sur de Europa 500.000 ha.
El progresivo abandono de las actividades agrosilvopastorales que se ha producido en la última mitad del siglo XX debido al éxodo rural ha provocado un incremento de la biomasa en los ecosistemas que los hace fácilmente combustibles. Parte de esta biomasa se puede utilizar para la generación de energía.
La erosión y la deforestación
El aprovechamiento de biomasa sin explotar y el establecimiento de plantaciones y cultivos energéticos puede paliar el problema de la desertización que se está produciendo en el sur de Europa. En particular, los cultivos perennes, pueden ayudar a prevenir problemas de erosión al reducir el impacto de la lluvia y el transporte de sedimentos.
Las tierras deforestadas se pueden rehabilitar como plantaciones bioenergéticas.
Puestos de trabajo en el medio rural
El aprovechamiento de la bioenergía contribuye a la creación de empleo en el medio rural, beneficiando el desarrollo económico de las zonas tradicionalmente deprimidas.
Información obtenida de diversas fuentes.
La balanza de pagos
¿Qué está ocurriendo con la energía?
En momentos en que todo lo que leemos y oímos son malas noticias, vamos a repasar los datos de la Balanza de Pagos y cuales son las principales magnitudes.
- Las importaciones energéticas del año pasado fueron de 56.258 millones de euros.
- Las exportaciones energéticas durante 2011 ascendieron a 15.099 millones de euros, alcanzando un record de los últimos años.
- En el mes de enero de 2012 el saldo no energético de la balanza comercial ascendió a un superávit de 225 millones de euros frente al año 2011 que arrojó un déficit de 821 millones de euros.
Nueva ley de montes en Aragón
Nuevos aires en la gestión medioambiental en nuestros bosques. La peligrosa realidad de nuestros bosques que dependen altamente de unos presupuestos y estos a su vez de la situación económica en la que nos hayamos, supone cambios en el planteamiento de cómo explotar nuestros bosques.
Por ello se está planteando la modificación de la ley de Montes con vistas a una mayor contribución privada en la limpieza de éstos. Queremos desde aquí remarcar que la solución pasa por promover una gestión pública privada cuyo principal beneficiado va a ser nuestros bosques y su menor propensión a los incendios.
Desde estas líneas apoyamos esta iniciativa y ello por los siguientes datos:
Al cobijo del buen árbol
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Interesante documental sobre biomasa emitido en RTVE
http://www.rtve.es/television/20120327/cobijo-del-buen-arbol/510961.shtml
Comunicado de APPA sobre la moratoria de la biomasa
El primer Real Decreto del Año está sembrando en el sector profunda preocupación, e incluso indignación debido a la paralización de proyectos y la pérdida de trabajo e inversiones ya efectuadas que este hecho supone.
Por ello, la Asociación de Productores de Energía Renovable (APPA) ha presentado un comunicado resaltando las consecuencias que puede tener en el sector dicha moratoria y a cuyo contenido nos sumamos.
Entre los aspectos relativos a la biomasa hay que resaltar los siguientes:
La moratoria
Dado el gran revuelo que se ha producido este fin de semana con la congelación del sistema de registro para nuevas instalaciones renovables, creo de interés este artículo que publica el diario El País, realizado por el profesor Daniel Villalba Vilá en donde se analiza el coste para el sistema de las diferentes fuentes de energía renovable.
Leyéndolo se observa la bondad que tiene para el sistema eléctrico y para el empleo la energía procedente de la biomasa en cuanto es una de las energías renovables gestionables.
La Agenda de la biomasa en Aragón
Queremos desde estas líneas contribuir al desarrollo de la biomasa en Aragón ya que las posibilidades que existen en esta tierra son grandes. Contamos con superficie, con agua, con 460.000 hectáreas de cultivo, con bosques que generan casi 2.000.000 de toneladas de biomasa al año... y sin embargo, estamos a la cola en lo que se refiere al desarrollo de proyectos de biomasa.
Por todo ello y por las posibilidades que ofrece la biomasa, nos iremos centrando en este aspecto esencial.
Conclusiones y propuestas I Jornadas Biomasa & Energía Albarracín. Teruel
Las I Jornadas de Biomasa & Energía han resultado un éxito en cuanto a la participación de numerosos representantes del sectores públicos, privados, entidades de investigación y la Universidad.
Más de 200 asistentes constataron con su presencia el gran interés por la biomasa.
Una gran variedad de empresas intervinientes a lo largo de toda la cadena de valor de la biomasa aprovecharon la oportunidad para exponer sus valiosas experiencias y propuestas.
España y la eficiencia energética de los edificios
La CE demandará ante el Tribunal de Justicia de la UE a España por entender que incumple la normativa comunitaria sobre eficiencia energética en los edificios
La Comisión Europea ha decidido demandar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, puesto que en nuestro país el método para calcular la eficiencia energética de los edificios y los requisitos de entrega del documento que lo certifica se aplican únicamente a las viviendas nuevas y a las que sean objeto de una renovación importante, mientras que la directiva comunitaria establece que se deben aplicar sistemas de cálculo y crear certificados para todos los edificios.
